sábado, 27 de junio de 2015

TRABAJOS DE SENDERO. YOG-SOTHOTH


                                 Trabajos de sendero Chthonioi. YOG – SOTHOTH



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"Adoraban, dijeron, a los Primigenios que eran muy anteriores al hombre y que habían llegado al joven mundo desde el cielo. Esos Primigenios se habían retirado ahora al interior de la tierra y al fondo del mar, pero sus cadáveres se habían comunicado en sueños con el primer hombre... Habían muerto muchísimo antes de la aparición del hombre, pero había artes que podrían revivirlos cuando los astros volvieran a ocupar su justa posición en los cielos de la eternidad... Ese tiempo sería fácil de conocer, pues entonces la humanidad se parecería a los Primigenios: salvaje y libre, más allá del bien y del mal, sin moral y sin ley. Y todos los hombres gritarían y matarían, y gozarían alegremente. Los Primigenios, enseñarían nuevos modos de gritar y matar y gozar, y el mundo entero ardería en un holocausto de libertad y éxtasis..."
La Llamada de Cthulhu por H.P. Lovecraft

Primigenio:
Que es primitivo, originario o primero en el tiempo: estado primigenio.

Algo que tenemos que tener claro a la hora de abordar los trabajos de sendero primigenios de la corriente necronómica, es su dificultad. No vamos a engañaros, en un primer momento, estos trabajos pueden resultar muy atractivos por las deidades a las que apelamos. Son muy contemporáneos, muy “Caotas”, inequívocamente eclécticos, transgresores, y antinomicos, pero no son fáciles de abordar.....

En otros artículos , hemos hablado de la dificultad de llevar a cabo experiencias regresivas, como la licantropía, sin una guía, y el nada despreciable soporte de una herencia cultural , cercana en el tiempo, y próxima, antropológicamente hablando, a la experiencia a realizar.

Ser capaces de propiciar el estado mental adecuado para un trabajo semejante, suele estar lejos de las posibilidades de criaturas mayormente civilizadas y “urbanitas”. Parece algo reservado, con carácter de exclusividad, para aquellos cuyos días transcurren en un colectivo humano en el cual, los trances Chamanicos y otras formas de animismo, forman parte de la vida cotidiana...

En gran medida es verdad. Son experiencia difíciles de abordar para la mayoría de los brujos.

Es por ello que, en aras de la consecución de nuestros objetivos, haremos especial hincapié en dos aspectos de dicho trabajo; Los preliminares de preparación previos y el “foco”.

Este “foco” es la figura de Yog-sothoth, Una suerte de Cancerbero que es quien posee la llave. Muchos apuntarán que bien podría ser el trabajo con  Nyarlathotep , en su papel y rol de iniciador, el que debería emplearse en dicho trabajo. Es cierto, es otro camino. Se podría decir que el trabajo con  Nyarlathotep es entrar en el agua poco a poco, y con Yog-Sothoth zambullirnos de golpe en la piscina.

Estamos hablando de deidades primigenias recordadlo, ¡ el riesgo es igual de delirante con ambas opciones...!

 “Yog-Sothoth es la llave que abre la puerta, por donde las esferas se encuentran.
El hombre rige ahora donde antes regían Ellos, pero pronto regirán Ellos donde ahora rige el hombre. Tras el verano el invierno, y tras el invierno el verano. Aguardan, pacientes y confiados, pues saben que volverán a reinar sobre la tierra...”

El Horror de Dunwich HP Lovecarft



Pasos previos a los trabajos de sendero primigenios


En primer lugar hemos de advertirte que lo mentado aquí tiene un carácter testimonial, no podría ser de otra forma por dos motivos, el primero es evidente, y es consecuencia de la experiencia, no podemos ofrecerte algo que no hallamos experimentado nosotros mismos en nuestras carnes, de otro modo no sería genuino.

En segundo lugar nos vemos obligados a ello por motivos inherentes a la legislación vigente en muchos países. Podemos dar testimonio de ciertas practicas, pero no recomendar su empleo, de otros modo se nos podría acusar de hacer apología de ciertas cosas consideradas perniciosas para la salud de las personas. Es por ello que una cosa debe quedar clara:

NO INVITAMOS NI RECOMENDAMOS LA PRACTICA DE LOS TRABAJOS DE SENDERO AQUÍ EXPUESTOS, NOS LIMITAMOS A MOSTRARLOS Y DAR TESTIMONIO DE SU EMPLEO POR NUESTRA PARTE, A PARTIR DE AQUÍ, ES RESPONSABILIDAD DE CADA PERSONA LO QUE SE HAGA CON LO NARRADO EN ESTOS TEXTOS...”


El estado anímico necesario, la disposición mental adecuada, y el estado de conciencia alterado necesario para estas practicas, forman una volátil trinidad que hemos de ser capaces de sincronizar y aunar de manera exacta.
Cualquier desequilibrio o sobre-magnificación en una de ellas, dará al traste con la experiencia y muy probablemente con parte de nuestra salud con toda certeza.




Abordemos cada parte por separado:

La disposición mental:
Los dioses primigenios son entidades de millones de años de antigüedad. Concebirlas siquiera como concepto, es algo casi imposible por lo alienigena y exógeno de sus manifestaciones. Hemos de ser capaces de una conexión con la naturaleza tal, que bien podría decirse que casi hemos de delegar la guía de nuestra persona en el cerebro de reptil que hay en nosotros. Esa parte del hombre todavía emparentada con los grandes saurios y que es la mejor puerta a una regresión en semejante grado...

En ese sentido lo aconsejable para empezar es disponer del tiempo y la posibilidad de recluirnos por un breve espacio de tiempo en la naturaleza, aislados y solos. Ojo, hemos de tener la prudencia de dejar dicho donde vamos, de contar con un móvil apto para casos de emergencia, y avisar de antemano sobre que día tenemos pensado volver. Pero hemos de estar aislados verdaderamente de toda influencia del mundo exterior.

La desintoxicación en ese sentido debe ser total, un espacio de tres días mínimo o una semana preferiblemente, deben ser contemplados como franja espacio-temporal deseable para llevar a cabo el experimento. Igualmente, los días previos a la marcha, es aconsejable meditar diariamente sobre la gnosis necronómica, empaparnos de lecturas relacionadas, y por supuesto ignorar cualquier forma de medio audiovisual, redes sociales incluidas, no hablo solo de la TV...

Igualmente hemos de comer poco intentando permanecer con una persistente sensación de apetito todos los días, o incluso ayunar un par de días, si se cuenta con experiencia previa en este tipo de practicas. Por cuanto atañe a gasto energético se refiere, hemos de tener cuidado si acometemos esta practica en invierno. 
Estado anímico:

Otro aspecto delicado. Si hemos de tomar como referencia el estado en que normalmente, las personas acometen los encuentros con las fuerzas de la corriente necronómica, la perspectiva de trabajo no es muy halagüeña , casi todos ellos acaban locos o trastornados.

Si por contra es deseable un estado de “Obsesión” inducida para el trabajo con estas fuerzas. Al margen de esto hemos de procurar encontrarnos en un momento placentero de nuestras vidas, no hacemos aquí referencia al trasfondo místico, es perfectamente licito sentirnos insatisfechos a este respecto, y por ello mismo abordar la practica necronómica para satisfacer tal carencia. Hacemos alusión al hecho de no tener problemas sentimentales, económicos, depresión etc.

Toda persona que este en tratamiento con psicofarmacos no debería abordar bajo ninguna circunstancia este tipo de practicas.



Son muchas las fuentes que reconocen y aconsejan lo mismo que nosotros al respecto del trabajo con la corriente del Necronomicon. Por ejemplo en el libro “Necronomicon Gnosis “, su autora Asenath Mason dice:

Los lugares para llamar a las fuerzas del Vacío Exterior están generalmente en localizaciones solitarias a cielo abierto – profundos bosques, cimas de montañas, áreas acuáticas como la costa, o las orillas de un lago, etc. Lugares, donde ningún ser humano vive, o incluso abandonados por los animales. Este tipo de magia es salvaje, realizada por la noche, durante un tiempo tormentoso o en el fuerte viento, entre los truenos y los relámpagos – sólo entonces podemos experimentar este salvajismo primario de la naturaleza y atrapar un vislumbre del elemento primigenio de los Grandes Antiguos que está contenido dentro de la naturaleza salvaje. En tales lugares y con tal atmósfera podemos dejar nuestra racionalidad atrás y sumergirnos completamente dentro del reino de la magia oscura – la esfera irracional de lo primordial.
A cielo abierto es fácil lograr el estado de gnosis, un trance necesario para comunicarse con los Dioses Antiguos. Aunque hay muchos métodos y técnicas descritos en el Necronomicon y la magia de los Mitos del Cthulhu para entrar a tal estado y armonizar la propia consciencia con la influencia de las Fuerzas del Exterior. El método descrito más a menudo por Lovecraft es la gnosis del miedo y el terror, creando una obsesión terrorífica dentro de la propia mente. Otra técnica implica el uso de los mantras rituales – imitando extraños sonidos que recuerdan aquellos descritos en los Mitos, encantamientos en la “lengua primigenia”. Otros métodos son: la danza salvaje, el sexo orgiástico, hiperventilación, permanecer en agua fría con el fin de calmar el organismo, privación sensorial, o el derramamiento de sangre.

Como veremos más adelante, es perfectamente posible emplear varias de ellas con el fin de alcanzar nuestros objetivos.

Sobre el estado alterado de conciencia:
Posiblemente el punto más delicado de todos. Obviamente, lo deseable, es contar con la capacidad interna de alcanzar dicho estado, mediante el uso de alguno o varios de los métodos citados anteriormente, los cuales ya de por si, hacen gala gran dureza por lo extremo de su naturaleza. Naturalmente existen otros recursos, por otra parte muy propios de los mitos necronómicos, los cuales no podemos recomendar por cuanto implican, pero que sería hipócrita no mentar dado el alcance y potencia de su uso.

Estamos hablando del uso de Enteógenos, las drogas sagradas de la antigüedad. Son varias las menciones en varios artículos en el blog al respecto, y su empleo es común a muchas practicas mágicas a lo largo de los tiempos. Quede claro aquí, que naturalmente esto no tiene nada que ver con su empleo lúdico contemporáneo, antaño, dichas sustancias eran consideradas sagradas y su uso circunscrito a un entorno sacro, devocional , y mágico de manera casi exclusiva...

Las fuentes y referencias con que nosotros contamos a este respecto varían según el practicante. Sustancias como el Peyote, y la Ayahuasca, pueden ser difíciles de manejar sin un guía por un principiante, otras como los hongos de la familia Psilocybe cubensis, son de una potencia menor, pudiendo alcanzar efectos prácticamente iguales sin tan alto riesgo.

TRABAJO DE SENDERO CON YOG-SOTHOTH, EL RITO...

Hemos de decir que el presente rito tiene dos aplicaciones, bien puede emplearse como una meditación diaria en casa, que sería su variante más “Blanda”; o llevarse a cabo como culmen de un proceso previo como el que hemos descrito en los párrafos anteriores. A fin de mostrar el trabajo en su perspectiva más amplia, daremos por sentado que estamos empleando la segunda opción.

Otra cosa sobre la que llamamos vuestra atención; este articulo esta salpicado de recomendaciones puntuales que bien podrían haberse dado en párrafos anteriores, tampoco encontrareis un resumen cronológico por puntos del orden adecuado para acometer la preparación y el posterior ritual. Tampoco enumeraremos las herramientas ni utensilios necesarios. Todo esto es intencionado, aquí no estamos trabajando con el orden y la cordura, el presente trabajo, es fruto del caos y la locura...

Deberás encargarte de apuntarlo todo tu mismo, empieza a cultivar tu obsesión... 

Las fases previas al rito es recomendable comenzarlas con una luna llena, plenos de energía, e ir abandonando mediante el trabajo de sugestión e impronta subconsciente, nuestra humanidad y raciocinio conforme las energías de la luna nueva se acercan, momento en el cual o unos día antes, es necesario acometer los últimos pormenores del rito. Nosotros proporcionamos aquí un sigilo de invocación propio, huelga decir que, cualquier sigilo recibido por vosotros en una sesión de Scrying sobre la figura de Yog-sothoth, es recomendable para ser usado.

Esto es siempre preferible ya que lo proporcionado por terceros ( en este caso nosotros) carece del grado de resonancia personal de algo que has percibido tu.

Damos por sentado que hemos sido capaces de encontrar lugar y momento adecuados, y lo suficientemente salvajes como para satisfacer nuestras necesidades de entorno primigenio...

Una vez nos hallemos en el lugar seleccionado hemos de pronunciar unas palabras de emponderamiento, una especie de “Llamada a los poderes “, convoquemos a Yog-sothoth...

La manera de hacerlo es cosa tuya, en otros medios probablemente se te proporcionaría un texto, cuya prosa más o menos inspirada, debería enardecerte e ir introduciéndote en dicho ritual, nosotros no cometeremos error semejante. Una potestad como Yog-sothoth, no puede ser invocada con palabras normales, por lo menos no con las de terceros. Improvisa, escribelas tu mismo, emplea el ouranico barbarico, el enochiano, o simplemente repite el nombre de Yog-sothoth como un mantra. Cualquier cosa menos emplear un texto en prosa vulgar de terceros.

Cuando te encuentres en la actitud mental deseada, y cuando veas cercano el momento de alcanzar el estado de consciencia adecuado mediante el empleo de la tecnica/s de tu elección, trae el sigilo a tu campo de visión cercano.
SIGIL DE YOG-SOTHOTH.



Procede a efectuar un corte sobre tu piel. Si, no un pinchazo con una aguja..., un corte ritual como es debido, la sangre es el sagrado vinculo con todas las deidades oscuras....

     “¿Y no fue el hombre creado de la sangre de KINGU,
      Comandante de las hordas de los Antiguos?
      ¿No posee el hombre en su espíritu
      La semilla de la rebelión contra los Dioses Mayores?
      Y la sangre del hombre es la Sangre de la Venganza.
      Y la sangre del hombre es el Espíritu de la Venganza.
 
       Y el Poder del Hombre es el Poder de los Antiguos
      Y ésta es la Alianza.”

                                           El Texto Magan. ( Enuma Elish)


Concéntrate en el sigilo mientras procedes a ungirlo con la sangre derramada. Sigue pronunciando el nombre de Yog-sothoth a modo de mantra hasta que notes que tu percepción esta cambiando, en ese momento puedes comenzar la audición del archivo de audio que te proporcionamos a continuación. El empleo de cascos si trabajas en el interior, o un buen volumen si lo haces en el exterior es recomendable. Cualquier recurso es poco cuando se trata de lograr la máxima inmersión en la experiencia.


 «Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn » 


ENLACE DE AUDIO 

 Os recordamos que una de las mejores maneras de trabajar la corriente Necronómica, es mediante los sueños. Lovecraft tenia vividos sueños con sus mitos, ( como otros muchos escritores ), por ello las técnicas de incubación de sueños destinadas a trabajar sueños lucidos y demás, son una muy buena herramienta a emplear. Bien sea como herramienta independiente, o como complemento a los trabajos de sendero, los recomendamos fervientemente.



ANUNCIO.


miércoles, 24 de junio de 2015

Nyarlathotep como Señor de la Oscuridad y Dios de la Consciencia



El Señor de la Oscuridad y Dios de la Consciencia ha aparecido a lo largo del tiempo en distintos lugares mostrándose en cada uno de ellos con un aspecto o máscara distinto, si bien cada uno de los mismos es una entidad en sí, única y con características propias que la hacen distinta del resto. Siendo verdad esta multiplicidad de representaciones de sí mismo, no obstante el arquetipo que se expresa a través de todas ellas, la esencia misma del Dios de la Consciencia, es reconocible en todas y expresa siempre los siguientes rasgos:

1. Es un dios antinómico, o lo que es lo mismo, es una deidad caracterizada por estar en contra del orden establecido, orden surgido y sustentado por los demás panteones de deidades de la luz. Esta cualidad de estar en contra de la norma, lo hace retorcido en sus gustos y maneras a la luz de lo comúnmente aceptable, de ahí que contenga en sí rasgos que lo hacen terrorífico, desagradable y puede que hasta aborrecible para la mayor parte de las personas.

2. Es un dios que encarna la máxima expresión de la individualidad, lo que en la psicología junguiana se denominaría Principium Individuationis (Principio de Individuación). Es la singularidad que se da en un individuo y que reconocemos al darnos cuenta de que es un ser único e irrepetible, en contraposición al intento del RHP por "mostrar" que todo es una ilusión salvo dios o la vacuidad a la que en el mismo se aspira.

3. Por otra parte, es el único o uno de los pocos, según la mitología en la que nos basemos, que puede soportar mirar cara a cara al Absoluto, sea este en la mirada de Apep, como ocurre con Set en la mitología egipcia, o al Vacío Exterior, sin perder su propia identidad como un ser independiente, en franca contradicción con lo postulado en las escuelas del RHP, como por ejemplo en la Qabalah, en las que se afirma que el practicante que mira cara a cara a Dios, no regresa de dicha experiencia porque deja de existir a partir de la misma, ya que implica la disolución en lo Inmanifiesto.

4. Un aspecto más que lo personifica es la capacidad de imponer su voluntad y deseo sobre la realidad, es como el Dragón, un señor de las ilusiones que crea y recrea la ilusión que conocemos como Realidad Última, de ahí que sea un Maestro de Magia.

5. El Dios de la Consciencia es también el Iniciador supremo, el guía tanto hacia el sendero oscuro como hacia el interior del propio iniciado, rasgo que se enfatiza en el rol que juega en su relación con el iniciado.

6. Hay también un aspecto apocalíptico en el Señor de la Oscuridad que lo hace ser temido, de ahí que sus manifestaciones a lo largo de la historia sean vistas por muchos como terroríficas, pues juega un papel muy importante en la destrucción del mundo, algo que debe interpretarse a la luz de lo visto en capítulos anteriores, donde comentábamos desde una perspectiva LHP el significado de esta destrucción del mundo.

7. Y por último, y sin llegar a agotar todos los aspectos que pueden reconcérsele, su comportamiento completamente paradójico, llegando a abrazar en sí distintas dualidades que lo convierten en un personaje ambivalente, un dios aparentemente tramposo, el divino Embaucador.

Historia Mítica de Nyarlathotep

Y al fin vino del interior de Egipto
El extraño Oscuro ante el que se inclinaban los fellás;
Silencioso, descarnado, enigmáticamente altivo
Y envuelto en telas rojas como las llamas del sol poniente. A su alrededor se apretaban las masas, ansiosas de sus órdenes,
Pero al marcharse no podían repetir lo que habían oído;
Mientras por las naciones se propagaba la pavorosa noticia De que las bestias salvajes le seguían lamiéndole las manos.
Pronto comenzó en el mar un nacimiento pernicioso;
Tierras olvidadas con agujas de oro cubiertas de algas;
Se abrió el suelo y auroras furiosas se abatieron
Sobre las estremecidas ciudadelas de los hombres.
Entonces, aplastando lo que había moldeado por juego,
El Caos idiota barrió el polvo de la Tierra.
Poema a Nyarlathotep por H.P. Lovecraft en
Hongos de Yuggoth



El Faraón Negro

Nyarlathotep, también conocido en igual medida como el Caos Reptante, es considerado por todos los estudiosos o conocedores de la mitología creada por H.P. Lovecraft, como el mensajero de los Dioses Otros, se dice que tiene su residencia en una cueva en el mismo centro de la tierra, en la que mora acompañado por dos flautistas imbéciles, aunque otros lo sitúan en un monasterio sin nombre en la Meseta de Leng, o igualmente junto al trono de Azathoth, en el centro mismo del universo, allí donde impera el caos absoluto. Su principal cometido consiste en hacer de mensajero del resto de dioses, pues es el único que cuenta con la libertad y capacidad para poder hacerlo.

Este dios ha recibido adoración a lo largo del tiempo y en muy diversos lugares bajo distintos aspectos. Uno de dichos cultos ha sido el de los estigios, que le conocían como “Nyarlat” llevando su adoración a Egipto. Allí llegó a ser uno de los más grandes dioses de las tierras del Nilo, gobernando el inframundo y siendo señor de la noche y patrón de los hechiceros. No obstante, después de muchos años dedicados a su culto, el pueblo egipcio atemorizado por el dios oscuro, borró toda referencia al mismo en sus registros y monumentos, transfiriendo sus atributos a dioses como Set y Thot. Aunque el trabajo que los enemigos de la secta hicieron fue concienzudo, no pudieron acabar con la memoria de Nyarlathotep, algunos no le olvidaron y a lo largo del tiempo, su adoración resurgió de vez en cuando, estando entre las más conocidas de dichas ocasiones, los cultos dirigidos por Nefrén-Ka, los hicsos, Nofru-Ka y Nitocris (siendo en el reinado de Nefrén-Ka cuando se le añadió al nombre del dios el sufijo “-hotep”, que significa “el satisfecho”).

En De Vermis Mysteriis de Prinn, es llamado “el ojo que todo lo ve”, teniendo grandes conocimientos de magia y tecnología. Apareciendo el Caos Reptante algunas veces ante un elegido y entregándole un encantamiento útil o algún objeto de extraña ingeniería o maquinaria. Por otra parte, dichos objetos son regalos engañosos que casi siempre llevan a la locura al desdichado que los recibe que acaba destruyéndose.
También se ha profetizado que Nyarlathotep traerá la destrucción a la humanidad y a la Tierra. Será en los días finales donde vestido de rojo las bestias salvajes lo seguirán mientras lamen sus manos. Viajará por todas las ciudades del mundo, demostrando ante todos su ciencia y magia. A partir de ahí “auroras furiosas se abatirán sobre las estremecidas ciudadelas de los hombres”, y la humanidad al completo será destruida a la vez que el Caos Reptante convierte el universo en un cementerio de proporciones descomunales.

En referencia a su aspecto real, Nyarlathotep es una nociva extensión de fango amarillento, que para cumplir las misiones de los Grandes Antiguos adopta cualquiera de sus mil formas, estando entre las más conocidas los siguientes avatares:

Ahtu (Congo). Enorme montículo de materia viscosa del que surgen tentáculos dorados a partir de su masa central.

Aquel Que Se Retuerce. Columna de tentáculos negros y bocas aullantes (por eso algunas veces se le llama también Agitador Aullante) que se enroscan sin fin.

La Bestia. Hace referencia concretamente a la Esfinge, principal criatura adorada por la Hermandad de la Bestia.

La Cosa de la Máscara Amarilla (Tierras del Sueño). Ser envuelto en seda amarilla, que mora en el monasterio sin nombre de la Meseta de Leng.

Demonio Negro. Monstruo de hocico y pelo negro temeroso de la luz aunque no sea destruido por ella.

Demonio Oscuro. Parecido al Demonio Negro pero de mayor tamaño y astucia, que suele poseer a los practicantes de magia negra que caen bajo su engaño.

Dios de la Lengua Sangrienta (Kenia). Enorme monstruo con un largo tentáculo de color carmesí donde debería estar la cara. Este avatar también es conocido como El que Aúlla en la Oscuridad.

El Dios Sin Rostro (Antiguo Egipto). En el antiguo Egipto se le adoraba bajo la forma de una esfinge alada de rostro sin rasgos, con la triple corona de un dios. Es posible que este avatar sea idéntico al de La Bestia.

Efigie de Odio (África). Monstruo alado adorado por extinta tribu africana que lo representaba en sus tótem de guerra.

El Que Aúlla en la Oscuridad. Ver también Dios de la Lengua Sangrienta.

Estanque de Sombra (druidas). Forma que adopta en los ritos llevados a cabo por un pequeño culto druídico.

Faraón Negro (Egipto). Hombre de rasgos egipcios de piel negra, vestido con una túnica prismática y la diadema de un faraón, cuyos adoradores son la Hermandad del Faraón Negro.

El Hombre Astado (celtas). Los celtas adoraban a Nyarlathotep en este avatar, siendo un hombre con la cornamenta de un ciervo, que solo podían ver bajo los efectos de alucinógenos

El Hombre Blanco (Nueva Inglaterra). Joven rubio vestido con túnica blanca y aspecto radiante.

El Hombre Negro (Inglaterra). Hombre sin pelo de piel negra como el azabache y pezuñas en lugar de pies. Este culto se extendió en Europa traído por los cruzados e iniciando posteriormente el culto de las brujas.

El Hombre Verde (celtas). Rostro animado de hombre, hecho con hojas y tallos de diversas plantas. Sus funciones suelen ser oraculares.

Horror Esquelético (Egipto). Esqueleto viviente de tres metros y medio de altura, con enormes garras en las mano y cabeza de embrión humano.

Horror Flotante (Haití). Se manifiesta a través de un huésped escogido a tal fin, al que se prepara de forma especial, brotando de su cuerpo a la muerte del mismo. Es un organismo flotante parecido a una medusa azulada con venas rojas.

Lrogg (Urano). Murciélago de dos cabeza adorado en el planeta L'gy'hx (Urano) y ciertos insectos rebeldes de Shaggai.

Mensajero de los Primordiales (también Mensajero de los Primigenios). Enorme masa negra que se desplaza por el cielo usando apéndices con forma de serpentina. Solo aparece en situaciones de extremada importancia como el resurgimiento de Cthulhu de su tumba.



El Hombre Negro del Sabbat

Morador de la Oscuridad (también El Que Habita en la Oscuridad) (Bosque de N'gai). Monstruo gimiente sin rostro que constantemente expulsa y reabsorbe diversos apéndices, este es el aspecto con el que se aparece en el Bosque de N'gai, lugar sagrado para Nyarlathotep.

Morador de las Tinieblas (también Huésped de la Negrura y El Que Acecha en la Oscuridad) (Asutralia, Yuggoth). Enorme criatura semejante a un murciélago con un ojo trilobulado. Culto yuggothiano que durante el reinado de Nefrén-Ka se extendió, cuyo objeto más sagrado es el Trapezoedro Resplandeciente, que permite que el Morador entre en nuestra dimensión. El culto más importante de este avatar es el Culto de la Sabiduría de las Estrellas.

Mujer Abotargada (China). Enorme mujer obesa con cinco bocas y muchos tentáculos. Tiene un Abanico Negro de cualidades mágicas con el que se oculta ante los seres humanos para atraparlos.

Niebla Reptante (Tierras del Sueño). Bruma color enfermizo que aparece repentinamente y se desplaza a voluntad.

El Oscuro (California, Luisiana). Hombre totalmente negro y sin rostro de dos metros y medio de altura.

Pequeño Reptador (India). Figura humana enana de cuatro brazos y tres tentáculos en lugar de piernas.

Portador de las Plagas (Egipto). Enorme nube de langostas sobrenaturales y destructoras que tuvo culto durante la Duodécima Dinastía egipcia.

El Ser Sin Piel (Oriente Medio). Cadáver despellejado adorado en Turquía y zonas adyacentes.

Set (Egipto). Con esta forma fue adorado en las tierras del Nilo, entre ellas la "Orden Majestuosa del Gran Oscuro", puede que a día de hoy todavía existan algunas de ellas.

Shugoron (también Shugoran) (Malasia). Figura humanoide de color negro representada frecuentemente como tocando una especie de cuerno.

Tezcatlipoca (Méjico). Hombre de piel oscura con un espejo humeante en lugar de pies.

Thot (Egipto). Ser humano con cabeza de pájaro ibis, esta es la forma en la que hipotéticamente se presentaba ante los antiguos egipcios.

Viento Negro (Kenia). Enorme tormenta capaz de destruir cosechas, bosques y casas en muchos kilómetros a la redonda. Su culto es el mismo que el del Dios de la Lengua Sangrienta.

Análisis Draconiano de Nyarlathotep

Teniendo en cuenta todo lo visto hasta ahora, vamos a hacer un pequeño análisis de la figura de Nyarlathotep a través del cual vamos a intentar que quede patente la relación del mismo con el Señor de la Oscuridad y el Dios de la Consciencia. 

En primer lugar y siguiendo la numeración o exposición que hemos hecho de las diferentes facetas características del Señor de la Oscuridad, vemos que en los diversos relatos en los que aparece, se le caracteriza haciendo gala de unos rasgos marcadamente antinómicos. No son precisamente ninguna de las expresiones y actos de Nyarlathotep, las que esperaríamos de un dios propio del RHP, sino muy por el contrario los de un ser de oscuridad, de intenciones aviesas, cuyos actos traen locura y expanden el caos allá donde se manifiesta. La maldad que lo define no puede ser soportada por la humanidad “bienintencionada”, llegando incluso a ser el objeto de una profecía que lo identifica como el que traerá la destrucción a la humanidad y a la Tierra, siendo el promotor o el colaborador necesario para que se dé el apocalipsis final. Y como ya hemos visto, este papel tiene una tremenda carga de connotaciones antinómicas, relacionadas todas con la consecución del grado de Magus Rojo, aquel que destruye al mundo tal y como lo conocemos.



Es un dios que se manifiesta preponderantemente en forma humana, siendo capaz de dialogar incluso con las personas con las que se encuentra allá donde aparece, teniendo un comportamiento muy diferenciado y característico, haciendo gala de una astucia propia del embaucador que trata de engañar a su intelocutor, o una inteligencia e intencionalidad propias del Maestro que trata de guiar por el sendero siniestro de iniciación al aprendiz. 

Todos estos matices lo diferencian en gran medida del resto de manifestaciones que poseen los restantes dioses necronómicos, que cuando aparecen lo hacen guiados por una furia caótica y destructora muy primaria. Nyarlathotep por contraste, es un ser con una identidad muy bien formada, que al manifestarse incluso en aquellas ocasiones en las que lo hace con intenciones dañinas, demuestra una inteligencia nada primaria, posicionándose a medio camino entre el caos primario que anima a los Antiguos y la racionalidad e intelecto que definen al ser humano, por todo ello se convierte en un perfecto exponente o modelo de lo que el iniciado draconiano pretende conseguir, esa coexistencia, que no fusión, entre el Yo y el Vacío Exterior, uno de los rasgos definitorios del Señor de la Oscuridad, aquel que es capaz de soportar la visión directa del Vacío, sin perecer fundiéndose con el mismo.

Como ya hemos visto, el Dios de la Oscuridad es el único o uno de los pocos, capaz de mirar cara a cara al Vacío Exterior sin perder su propia identidad como un ser independiente, y esto queda una vez más patente en lo que Lovecraft cuenta de Nyarlathotep, pues a parte de los Dioses Otros, que son ciegos, mudos y están trastornados, es el único capaz de permanecer en presencia de Azathoth, el Sultán de los Demonios, sin perderse en la locura como les pasó a los Dioses Otros, enajenados danzarines que le rodean y son su corte. Esto queda reflejado en una de las historias de Lovecraft, En busca de la Ciudad del Sol Poniente, en la que Randolph Carter, el protagonista, busca desesperadamente a lo largo de las tierras del sueño una ciudad apenas percibida en una de sus visiones:

Y antes de terminar el día, Carter vio que el timonel no llevaba otro rumbo que los Pilares Basálticos del Oeste, más allá de los cuales dicen los crédulos que se halla la ilustre Cathuria, aunque los soñadores expertos saben muy bien que estos pilares son las puertas de una monstruosa catarata por la que todos los océanos de la tierra de los sueños se precipitan en el abismo de la nada y atraviesan los espacios hacia otros mundos y otras estrellas, y hacia los espantosos vacíos exteriores al universo donde Azathoth, sultán de los demonios, roe hambriento en el caos, entre fúnebres redobles y melodías de flauta, mientras presencia la danza infernal de los Dioses Otros, ciegos, mudos, tenebrosos y torpes, junto con Nyarlathotep, espíritu y mensajero de éstos.

H.P. Lovecraft en En busca de la Ciudad del Sol Poniente

En el extracto que hemos podido leer, comprobamos que Nyarla-thotep se encuentra junto a Azathoth y los Dioses Otros, seres que a pesar de su condición de dioses no se han salvado de la enajenación que supone estar en presencia de Azathoth, mal del que Nyarlathotep no está aquejado, más en dicho extracto no se nos recalca la importancia de no acercarse al trono sobre el que descansa el Caos Nuclear, algo que sí vamos a poder ver en los dos siguientes párrafos, en los que se palpa el terror atávico que la visión de Azathoth y el Vacío Exterior despierta en todas las demás criaturas presentes en los relatos de Lovecraft:

Carter no podía adivinar cuál sería la tierra de aquellos mercaderes, ni si estaba en nuestro universo conocido o en los horribles espacios exteriores. Tampoco sospechaba en qué punto infernal se reunirían con el caos reptante para entregarle y exigir su recompensa. Sabía, sin embargo, que ningún ser casi humano como aquéllos se atrevería a acercarse al trono de la tiniebla final, a Azathoth, allá en el centro del vacío sin forma...

… El gas violeta S'ngac le había contado cosas terribles de Nyarlathotep, el caos reptante, aconsejándole que no se aproximara jamás al vacío central donde roe hambriento el sultán de los demonios, Azathoth, envuelto en tinieblas.

H.P. Lovecraft en En busca de la Ciudad del Sol Poniente

Dada su función de mensajero de los Grandes Antiguos, puede adoptar cualquier forma, en cualquier momento y lugar. De hecho, al contrario que el resto de los Antiguos que se encuentran desterrados de nuestra realidad, él puede moverse por la tierra, entre la gente, con forma humana y hablando las distintas lenguas de las razas del hombre. Esta falta de limitaciones que sin embargo encontramos en los demás Antiguos, nos da a conocer su gran poder, su capacidad para imponer su voluntad y deseo sobre la realidad, revelándonoslo como un Maestro de Magia y señor de la gran ilusión que conocemos como la Realidad Última. 

Además, si prestamos atención al hecho de que es una de las pocas deidades del Necronomicón que se muestra con aspecto humano, nos daremos cuenta de que esto posibilita en cierta manera que pueda ser objeto de identificación por parte del practicante, convirtiéndose en un prototipo o patrón en el que basarse para en su emulación, recorrer la senda hacia nuestra autodeificación e inmortalización a través de la iniciación draconiana. 


Que su aspecto principal sea casi humano lo sitúa, como ya hemos visto, a medio camino entre ambas naturalezas, la humana y la primigenia, siendo a un mismo tiempo un producto del pasado caótico y prepersonal que el iniciado draconiano trata de redespertar en sí, como una encarnación de nuestro presente evolutivo, fusionando como pretende el practicante de nuestro sendero, ambos extremos en una unidad de proporciones divinas, lo cual lo convierte en el patrón y modelo a seguir en la vía siniestra.

Al iniciado draconiano le es más fácil identificarse con esta figura de lo que podría hacerlo con la de otra de las deidades Necronómicas, que por naturaleza y apariencia son más extrañas y están más alejadas del mismo. Además de que como mago, ya ejemplifica desde un principio el rol al que aspira todo aquel que se incursiona en este camino. Todo esto nos lo trae de vuelta a su rol como el Dios de la Consciencia, en su aspecto de Iniciador, pues se erige a sí mismo en prototipo con el que identificarse a la hora de emprender la iniciación draconiana.

Este papel de Iniciador, puede apreciarse también en muchos de los relatos de Lovecraft, en los que podemos verle iniciando al protagonista y haciéndole partícipe de secretos más allá de la realidad visible y aparente, siendo a través de él que los personajes de dichas historias son introducidos y despertados a la vida oculta y a los más grandes misterios del Universo.

Este rol asumido por él, se aprecia en mayor medida cuando es presentado en su avatar del Hombre Negro del Sabbat, presidiendo las celebraciones brujeriles, donde como antaño, recibe a los nuevos candidatos al círculo oculto y los inicia en saberes prohibidos. El ejemplo más claro de dicho papel lo podemos ver en la historia Sueños en la Casa de la Bruja, donde el protagonista, Walter Gilman, es acuciado noche tras noche por pesadillas en las que es llevado al Sabbat por la bruja que habitaba anteriormente la casa en la que él vive en la actualidad, así como por su familiar, Brown Jenkin, para que el Hombre Negro lo inicie. Dichas experiencias se dan en sus sueños en el plano astral, sirviendo de preparación para su Iniciación oficial en la noche de Walpurgis, momento tradicional en el que las brujas se reúnen en lugares secretos en bosques oscuros y en las cimas de las montañas, con el fin de celebrar el Sabbat con los demonios y espíritus infernales. Así que sus sueños lo estaban preparando para dicho momento y en los mismos se le dice:

“Él debe encontrar al Hombre Negro e ir con todos ellos al trono de Azathoth en el centro del último caos. Él debe firmar el libro de Azathoth con su propia sangre y tomar un nuevo nombre secreto.”

H.P. Lovecraft en Sueños en la Casa de la Bruja


Dios de la Lengua Sangrienta

Este papel de Iniciador le viene propiciado por su rol de mediador entre los hombres y las fuerzas oscuras del Caos, como es indicativo de todas las encarnaciones del Señor de la Oscuridad en todas las culturas y mitologías en las que se manifiesta y tiene un avatar.

Su papel como mensajero entre los Antiguos y la humanidad, lo convierte en el portavoz de aquellos poderes primigenios que tratamos de redespertar en nosotros, representa el ideal del mago draconiano, un señor de las artes oscuras en íntima relación con los poderes del Caos y este aspecto de su naturaleza, lo convierte precisamente en ejemplo a seguir dentro de la visión draconiana del LHP.

Ya hemos comentado a partir de su aspecto antinómico, que Nyarlathotep comparte con el resto de las deidades necronómicas un fuerte componente apocalíptico, en el sentido de destructor del mundo. En su caso concreto incluso se cita en algunos relatos que hay una profecía que lo califica como el artífice de la desaparición de la humanidad y de la Tierra, pero no es solo ahí donde se comenta dicho rasgo, en la misma poesía de Lovecraft con la que abrimos la sección sobre su historia mítica, se hace hincapié en el mismo tema, apareciendo insinuado explícita o implícitamente en el resto de relatos en los que aparece o se le nombra, que es un ser de tal peligro que las consecuencias de su manifestación no solo traerán la perdición al que lo haya convocado, pues la simple apertura de un portal para su aparición sobre la faz de la Tierra, marcaría el inicio de una serie de catástrofes que no pueden terminar sino con la aniquilación de toda la vida sobre el planeta. 

Según los relatos de los mitos lovecraftianos, Nyarlathotep disfruta provocando locura y engaño, de una forma paralela a lo que la figura del Embaucador encarna, como es el caso de Mefistófeles, pues es señor de lo engañoso, maestro de la ilusión y las artimañas, aspectos todos, una vez más adjudicados al arquetipo del Señor de la Oscuridad y el Dios de la Consciencia. 

Hay una historia de Lovecraft de 1920 titulada Nyarlathotep en la que nos lo presenta en este rol, de hecho está estrechamente basada en un sueño que repetidas veces tuvo y en el que aparecía este dios. En dicho relato lo vemos en la figura de un showman egipcio que usaba extraños instrumentos de cristal y metal combinados en extrañas formas. Hablaba mucho sobre la electricidad (tal y como era entendida en aquella época, concebida de tal manera que bordeaba lo sobrenatural) y la psicología, haciendo exhibiciones de poder que dejaban sin habla a sus espectadores a tal punto que hacían crecer su fama en muy alto grado, con lo cual llenaba los teatros de todo lugar al que llegaba. 

Los instrumentos de metal y cristal que aparecen en esta historia, inducen a pensar en Nyarlathotep involucrado en trabajos alquímicos o quizá necrománticos, Lovecraft decía en la misma "todos sentían que el mundo y quizá el universo había pasado del control de los dioses o fuerzas conocidos a esos dioses o fuerzas que eran desconocidos."


En el relato, mientras la audiencia es hipnotizada contemplando las extrañas imágenes proyectadas en su espectáculo cinematográfico, Nyarlathotep hacía funcionar dispositivos electrostáticos que hacían que criaturas de sombra se materializaran encima de sus cabezas y se acuclillaran sobre ellas, para robarles un poco de la esencia de libre albedrío o humanidad que tenían, convirtiéndolos a todos en sus esclavos a los que transportaba de forma extraña a un futuro desalentador, o quizá a una dimensión alternativa de la realidad en la que el mundo con el que estaban familiarizados se había extinguido. En todo esto le vemos tanto en su carácter de embustero como en su capacidad para imponer su voluntad sobre la realidad, es el Embaucador, así como el Maestro de Magia que a través del ejercicio de su saber arcano, puede ejercer fuerzas extremadamente ajenas a nuestra visión de la realidad, manifestándolas en el aquí y ahora para el cumplimiento de su voluntad.

Por Manon